Carlos tenía 8 años cuando comenzó a pescar. Su madre, Lula, lo llevaba a él y a sus hermanos a pescar por todo el archipiélago de Los Chonos. Carlos trabaja el congrio, merluza, jaiba, cholga seca y salmón ahumado, pasando días, a veces semanas en el mar. Tiene su rancho en una pequeña isla en la mitad del Canal Moraleda, donde pasa la noche y y guarda el pescado bajo hojas de nalca después de cada día de pesca. Cuando junta suficiente pescado, vuelve al pueblo para venderlo.